24 de agosto de 2017

Dos estrellas de neutrones a punto de aniquilarse entre sí. Las ondas gravitacionales de un acontecimiento apocalíptico.

Así empieza todo: como una deformación sutil en la gráfica que describe los datos de los sensores. Cuando hablamos de onda gravitacionales, resulta aún más extraño: porque ¿cómo es posible que esa sencilla curva sea el reflejo de uno de los eventos más salvajes del universo?



Hasta ahora eran colisiones de agujeros negros supermasivos, hoy parece que hemos encontrado la señal de otro evento digno del Apocalipsis: la colisión de dos estrellas de neutrones. Y es un bombazo científico porque éstas colisiones, a diferencia de las otras, sí se pueden ver con telescopios ópticos.

Detalle de la instalación LIGO
En realidad la cosa es tan seria que, según informa New Scientist, todos los grandes telescopios ópticos del mundo estarían escudriñando NGC 4993, una galaxia a más de 130 millones de años luz de distancia en la constelación de Hidra. Allá hay dos estrellas de neutrones entrelazadas.

Dos estrellas de neutrones a punto de fusionarse a 130 millones de años luz
Si todo sale según lo previsto, el día 25 de agosto tendremos, por fin, la confirmación definitiva y se iniciará el proceso de publicación. Sería la cuarta onda gravitacional detectada, pero una de un tipo radicalmente nuevo.

Hace no mucho, se pensaba que seguiríamos hablando de ondas gravitacionales, pero desde luego, no con la frecuencia con la que lo estamos haciendo. Cada uno de estos eventos, tiene como consecuencia la posibilidad de estudiarlos durante décadas.
Es evidente que estamos logrando en muy poco tiempo, unos avances realmente escalofriantes, y poco previsibles tan solo unos años atrás.

Fuente: Xataka

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